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Mey Pullol

Hola! Soy Mey Pullol

Vivo en San Martín de los Andes, donde crío a mis hijos y sostengo el mismo vínculo íntimo con la naturaleza que me formó desde bebé.

Nací en Buenos Aires y a los pocos meses de vida a mi mamá le salió cubrir un puesto de trabajo como profe de educación física en la planta educativa de Nonthue a orillas del lago Lacar y nos fuimos a vivir ahí. Ella ya conocía San Martín, todos los veranos desde muy pequeñita, mis abuelos la mandaba solita con sus primos oriundos de Sanmar.

En Nonthue aprendí a caminar.

Ahí descubrí mis primeras montañas, mis primeros silencios, mis primeras estrellas.

Ese paisaje fue mi cuna y mi primer lenguaje: la naturaleza como madre, la contemplación como juego, la sensibilidad como modo de estar en el mundo.

Mi mamá me enseñó a mirar despacio, a escuchar el viento, a leer el agua, a confiar en lo que la intuición susurra. Esa infancia temprana, tan ligada al entorno, marcó para siempre mi manera de sentir, de observar y de crear.

Mey Pullol

Sigo aprendiendo de sus ciclos, de su silencio, de su movimiento.

Sigo creyendo que la capacidad de asombro es una forma de sabiduría.

Con el tiempo entendí que mi camino es un tejido entre arte, emoción y sanación.

La espiritualidad no es algo separado de mi obra: es la raíz de todo lo que hago.

Acompaño procesos terapéuticos, hago registros akáshicos, SAAMA, bioneuroemoción y encuentros de contemplación fotográfica. Creo profundamente en el poder creativo como fuerza transformadora.

La fotografía llegó como una prolongación natural de ese mundo interno. No fotografío para registrar, sino para conectar.

Para mí, hacer una imagen es un acto de presencia: detenerme, sentir, respirar, escuchar lo que el paisaje — o una persona — tiene para decir sin palabras. Es una forma de meditación activa, un puente entre lo que sucede afuera y lo que despierta adentro.


No busco lo espectacular, busco lo verdadero.

Lo que invita a frenar, a sentir, a reconocerse.

Todo mi recorrido emocional, espiritual y creativo atraviesa mi trabajo: mi fotografía, mis contenidos, mis talleres, mi marca, mis acompañamientos terapéuticos.

Todo nace del mismo lugar: mirar con el corazón abierto.